Comencemos con un poco de anatomía….

El aparato Vestibular se forma a los 30 días de gestación, donde se forma el oido interno y las cavidades, empezarán a enviar impulsos al cerebro en desarrollo muy pronto y continuará enviándolos, creando conexiones con los centros de control postural, de movimiento del cuerpo, de alerta, de movimiento de los ojos y de integración sensorial.
El equilibrio no es algo que se tenga automáticamente; es algo que se desarrolla.
El sentido Vestibular está clasificado dentro de los Sentidos “Somáticos”, ya que aunque dispone de un órgano o aparato donde se agrupan sus receptores en una zona concreta del cuerpo, siempre trabaja en cooperación con información proveniente de otros sentidos (propioceptivo y visual) por lo que no está limitado a un espacio determinado del cuerpo.

Hay que distinguir entre Aparato Vestibular y Sistema Vestibular.
El aparato u órgano Vestibular está situado en el oido interno y está formado por:

  • Dos cámaras, Utrículo y Sáculo, que se disponen en horizontal y vertical. Mantienen al cerebro informado de la posición de la cabeza y detecta aceleraciones lineales (de traslación).
  • Tres Canales Semicirculares, que se disponen en ángulos rectos entre sí. Detectan movimientos de aceleración rotatoria y horizontal. Las señales procedentes de estos canales controlan los movimientos oculares y permiten que la mirada se mantenga fija mientras se mueve la cabeza (Reflejo Vestíbulo-Ocular).

page1image18373952

Tanto las Cámaras como los Canales están llenos de líquido llamado endolinfa y la estructura se mantiene flotando en otro líquido, llamado Perilinfa. Es el movimiento de este líquido, provocado por los movimientos de la cabeza, lo que estimula los receptores que forman estas estructuras, cámaras y canales.

El Sistema Vestibular o Del Equilibrio, está formado por el Aparato Vestibular y por las Vías Vestibulares. Las Vías Vestibulares son fibras que llevan esta información recogida por el aparato a los Núcleos Vestibulares (situados en la Protuberancia) a través del Nervio VIII par Craneal (junto con las fibras auditivas) que a su vez se conecta con:

  • Cerebelo
  • Formación Reticular
  • Motoneurona de la Médula Espinal que controlan la musculatura Cervical Núcleos de los Músculos Oculares
  • Y van a recibir información del Cerebelo y Corteza Cerebral, que son experiencias pasadas que han afectado al sentido del equilibrio.

De tal forma que el Cerebro utilizará la información más relevante para una situación concreta. Por ejemplo, si vas en una zona oscura, donde la información visual es reducida, confiará más en la información que le llega del oido interno (vestibular) y de la información de las articulaciones de las piernas (propiocepción).

El equilibrio (el sistema vestibular) es el más antiguo de los sistemas sensoriales; posiblemente tiene alrededor de 6 000 millones de años de antigüedad, mientras que la audición es más joven.

Funciones del Sistema Vestibular:

“La función del equilibrio es facilitar la orientación y los hábitos posturales, la capacidad del cuerpo para funcionar con gravedad o reconocer su lugar en el espacio.
“Reconocer el lugar en el espacio nos proporciona el punto de referencia primario desde el cual poder establecer cualquier otro juicio espacial y otras adaptaciones posibles” Sally Goddard

Por lo tanto, sus funciones son:

  • Orientación, posición y movimientos de Cabeza
  • Estabilización de la mirada
  • Representación Corporal
  • Navegación y Memoria Espacial
  • Representación del mundo
  • Procesos afectivos (utiliza vías comunes en su inicio, despues se irán diferenciando) de ahí la relación estabilidad emocional y la estabilizada gravitacional.

¿Qué es el Equilibrio?

Entendemos equilibrio como el estado por el cual el cuerpo conserva una postura estable contrarrestando la acción de la gravedad, o también como “el arte de no moverse” Sally Goddard.
No comenzará hasta el primer año de vida, donde comenzamos a desarrollar la postura erguida (como resultado de múltiples experiencias). Podríamos decir que nacemos con un boceto que a través del movimiento vamos creando conexiones y va permitiendo definirse de forma completa.
Desde el nacimiento, el bebé tiene que desarrollar sus propias habilidades frente a la gravedad, lo que requiere el desarrollo del tono muscular, el control postural y la cooperación con otros sentidos. La vista y el equilibrio tienen que aprender a trabajar juntos; el oído apoya localizando el sonido en el entorno (orientación frente a estímulos externos); el tacto y la conciencia muscular (propiocepción) ayudarán al bebé a desarrollar una conciencia interna de su lugar en el espacio. Ninguno de estos sentidos puede trabajar de forma aislada.
El desarrollo del equilibrio es progresivo y continuo, llegando hasta los 7 años y continuando más allá de la pubertad. En el bebé los primeros movimientos son descontrolados, pero cuanto más se mueven, van consiguiendo mejor control. Mediante un aprendizaje propioceptivo o conocimiento de sí mismo que se adquiere directamente experimentando el movimiento. Proporcionando “seguridad gravitacional”, imprescindible para conocer la posición de uno mismo en el espacio, esencial para la orientación, el sentido de la dirección y para ser eficaz haciendo cualquier cosa en el espacio.

Por lo tanto para el mantenimiento del Equilibrio cooperan 3 Sistemas:

  • Sistema Vestibular
  • Sistema Visual
  • Propiocepción (receptores repartidos por todo el cuerpo que informan de la posición de las articulaciones).

El sistema vestibular es el único que no tiene percepción de sí mismo. No somos conscientes del equilibrio cuando está funcionando bien, y solo nos damos cuenta de él a través de los otros sistemas sensoriales, sensación de vértigo (molestias en el estómago), perdida de estabilidad (a través de la visión), etc
Actualmente hay muchos niños que están en constante movimiento y no es más que un intento por estimular su sistema Vestibular para poder ordenar sus patrones sensoriomotores.

Causas de una falta de desarrollo:

  •  Reposo o falta de movimiento en el embarazo.
  • Parto traumático, posiciones preferenciales de cabeza, falta de movilidad o exceso de rigidez en el cuello.
  • Hiper o hipotonicidad.
  • Poco movimiento durante el primer año de vida (uso excesivo de sillas y carros).
  • Poco movimiento hasta los 6 años, poco parque y naturaleza, falta de movimientos amplios, uso excesivo de la silla…
  • Uso de pantallas antes de los 6 años, tv, tablets, móviles….
  • Situaciones externas traumáticas o falta de calma en el ambiente familiar.

¿Qué pasa si hay una falta de madurez?

Afectará al lenguaje (por su relación con vista y oido) y al aprendizaje por:

  • Campo visual inestable por inestabilidad de la vista y del cuello.
  • Dificultad para comprender el lenguaje y escuchar atentamente, y por lo tanto de hablar. (Relacionado a través del VIII para craneal que transmite la información de vista y oido para integrarla).

Será característico:

  • Lenguaje inmaduro.
  • Hay que repetirle las cosas, parece que no escucha.
  • Falta de atención, le cuesta concentrarse.
  • Se tropieza.
  • Hay veces que se relaciona con un bajo tono muscular al nacer.
  • Falta de desarrollo de la lateralidad.
  • Falta de equilibrio, coordinación entre pies y manos, falta de construcción del esquema corporal.
  • Rigidez ocular.
  • Mayor dificultad para el control de esfínteres.
  • Dificultad en la orientación espacial.
  • Dificultades en la lectura/escritura/matemáticas.
  • Dificultades para crear una imagen mental.

También es posible una hipersensibilidad Vestibular…

Es un sistema que reacciona con exceso ante los estímulos. Normalmente suele estar asociado a un Reflejo de Moro activo, por un estado de alerta. Puede ser por situaciones de estrés de la madre durante el embarazo (sobre todo entre las semanas 25-27) por ser el momento donde se construyen sus futuras respuestas al estrés a través de mecanismos de paralización, huida, lucha o adaptación. Van de más arcaica a más evolucionada según pueda desarrollarse con normalidad. Aunque también influyen situaciones traumáticas vividas en el momento del parto o en los primeros meses. (Si te interesa, puedes leer sobre la Teoría Polivagal de Porges).
En este caso presentará:

  • Un lenguaje y aprendizaje correcto, pero presentará problemas emocionales por falta de estabilidad.
  • Ansiedad a la altura.
  • Tardará en bajar las escaleras.
  • Tendencia a marearse en el coche.
  • Rechaza juegos de movimiento.

Qué podemos hacer para favorecer su desarrollo:

  • Caminar con regularidad en el embarazo.
  • Mecer, acunar al bebé, movimientos pendulares (lo hablaremos más adelante).
  • Permitir al bebé movimientos en el suelo, no sentarlo entre cojines, tacataca, en parques, etc.
  • Portear (siempre mirando hacia el/la que portea, por favor).
  • Parques, juegos al aire libre, juegos de movimiento: saltos, reptar, rodar, toboganes, columpios, bicicleta.
  • Cantarle y hablarle mucho al bebé.
  •  Masajes y contacto continuo (para favorecer el desarrollo del esquema corporal).
  • Juegos de construcción y dibujo de formas.

page5image18443648

Ambas situaciones son el resultado de una mala construcción vestibular y sus tratamientos son factibles de realizarlos por un fisioterapeuta, si además, es experto en Terapia Manual Pediátrica (TMPI) valorará aquellas etapas que no se construyeron en sinergia con esta falta de programación vestibular y el trabajo será global e integrativo.

Natalia Povedano
Fisioterapeuta y Osteopata