Nacemos totalmente inmaduros, con un sistema locomotor, musculoesquelético, respiratorio….aun en desarrollo y mas aún el sistema nervioso.
Poco a poco va madurando y “programándose” para poder sobrevivir en el mundo que le rodea. Todos se desarrollan paulatinamente gracias a los estímulos que recibimos. Nuestro cuerpo va registrando a través de nuestras neuronas espejo y los estímulos que le llegan, desarrollando nuestro sentidos y el sentido de nuestros actos…nuestro sistema de creencias.
Aprendemos a relacionarnos y a movernos observando lo que hay a nuestro alrededor y eso teniendo en cuenta que también “programamos” nuestra forma de ver el mundo. Hay un periodo más sensible que es el de 0-6 e incluso hasta los 8 años donde nuestro cerebro esta en un estado permanente de aprendizaje, a gran velocidad, donde las neuronas espejo están almacenando toda la información que les llega a través de los diferentes sentidos, ya que de esa programación depende su supervivencia el día de mañana.
Por eso es tan importante los estímulos que reciben los niños y más aun los de edades comprendidas en ese periodo sensible.
Trabajo con niños con problemas de aprendizaje y básicamente se trata de analizar que etapas no han seguido una programación (sensitiva, motor….) completa o efectiva y a la edad que comienza a dar signos, normalmente en la edad de la lectoescritura donde comienza una etapa de mayor necesidad evolutiva, y precisa que lo anterior o etapas más básicas estén completamente integradas y automatizadas.
Estos días fui al cine a ver una película, hacia muuuucho tiempo que no salía de las películas infantiles y al entrar en la sala me sorprendió muchísimo ver tantísimos niños….sobre todo por la crudeza de la película. Teniendo en cuenta esa “programación” que llevamos a cabo en esa primera etapa de vida y que el inconsciente no discierne si la situación es real o imaginada, no quiero ni pensar qué “mensaje” se han podido llevar esos niños, donde una persona con un trastorno mental (producido por vivencias traumáticas en esa primera etapa sensible….) lleva a cabo unos actos tan crueles al sentirse frustrado y defraudado por sus seres más cercanos….
De ahí el precepto que los jesuitas traducen como “dame un niño hasta los 7 años y os devolveré a un hombre”…….
Piénsatelo antes de ofrecerle imágenes o vivencias a tus peques….